Con el consumo de vino en aumento, las Bodegas Emilio Moro han decidido enfocarse en México como su principal mercado de exportación. Este movimiento, aunque sorprendente ante un consumo relativamente bajo, refleja una estrategia bien pensada encaminada hacia una construcción de marca a largo plazo y la adaptación a nuevas tendencias de consumo.
Crecimiento Sostenido en el Consumo de Vino
El panorama del vino en México está en un proceso de evolución. Aunque el consumo por persona sigue siendo bajo en comparación con mercados más maduros, las proyecciones son optimistas. Según datos de Deep Market Insights, el mercado del vino en México alcanzó un valor de 13,370 millones de dólares en 2024, y se espera que continúe creciendo a una tasa de doble dígito, alcanzando los 21,710 millones de dólares para 2033.
Alberto Moro, director de exportaciones de Bodegas Emilio Moro, señala que, aunque los niveles de consumo son modestos, el crecimiento anual es un signo positivo. “El mercado mexicano muestra resiliencia en un año complejo para la economía”, agrega.
Estrategia de Canal Restaurantero
La elección de los restaurantes como un eje central de la estrategia comercial ha sido clave para la bodega española. Moro explica que el espacio gastronómico permite la construcción de una reputación sólida para la marca, ya que los consumidores tienden a confiar más en la recomendación de un sommelier que al comprar en autoservicios. “La marca de vino se hace cuando el consumidor lo prueba con una comida”, indica.
Con una distribución enfocada en restaurantes, Bodegas Emilio Moro ha logrado establecer una presencia fuerte en cadenas especializadas como Vinoteca y en restaurantes de alta gama. Después de consolidar su imagen en estos espacios, la empresa expande su presencia hacia autoservicios y tiendas departamentales, buscando un balance en sus ventas.
Diversificación en el Portafolio
Analizando su portafolio, Bodegas Emilio Moro ha identificado que, aunque la mayor parte de sus ventas corresponde a vino tinto, el vino blanco está tomando un protagonismo notable. Este cambio en los hábitos de consumo, especialmente en gastronomía local, ofrece una oportunidad significativa para diversificar las opciones disponibles y atraer a un público más amplio.
“El vino blanco tiene ventajas claras para el mercado mexicano: menor alcohol y mejor acidez, lo que lo hace más versátil en maridajes”, comenta Moro, abriendo así la puerta a una expansión.
Proyecciones a Futuro
Actualmente, entre 70% y 75% de las ventas de la bodega se concentran en España, y el objetivo es incrementar el porcentaje de exportaciones. Bodegas Emilio Moro está claramente posicionada no solo para aprovechar el crecimiento del mercado mexicano, sino también para diversificar sus fuentes de ingresos, algo fundamental en un contexto económico incierto.
El desafío es titánico, pero la marca está comprometida con una estrategia a largo plazo, fortaleciendo cada paso que dan de manera calculada, aumentando su reconocimiento y calidad en el mercado.
Con un horizonte prometedor, el futuro del vino en México y la apuesta de Bodegas Emilio Moro por este mercado son ejemplos claros de cómo la industria del vino puede adaptarse y florecer en nuevos entornos de consumo.