El 2 de enero de 2026, un sismo de 6.5 grados con epicentro en San Marcos, Guerrero, dejó a miles de usuarios sin suministro eléctrico en diferentes puntos de la república, particularmente en los estados de Guerrero, Estado de México y la Ciudad de México. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) reportó que, como resultado del movimiento telúrico, dos líneas de transmisión, Papagayo-Cruz Grande y Pinotepa-Ometepec, quedaron fuera de operación.
Afectaciones en el suministro eléctrico
A las 11:30 horas, de acuerdo con datos de la CFE, se había restablecido la energía eléctrica al 82.33% de los 687,378 usuarios afectados, lo que significa que aún quedaban 121,666 sin energía. Mientras que en el Estado de México el servicio fue completamente restablecido, las labores continuaban en la capital y Guerrero.
En un comunicado, la CFE activó su Sistema de Atención de Emergencias, fortaleciendo diecisiete centros de trabajo para minimizar las afectaciones y evaluar el estado de la infraestructura eléctrica. Un total de 354 electricistas, junto con 79 grúas y 138 vehículos, fueron desplegados para realizar las inspecciones necesarias.
Reportes de cortes de energía
Las redes sociales se inundaron de reportes de cortes de energía en diversas colonias de la CDMX y el Estado de México. Entre las áreas más afectadas se encontraban Valle de Aragón, Ecatepec, Tláhuac, Coapa, así como CTM Culhuacán, Lindavista, La Estrella, Vallejo, Gertrudis Sánchez y La Joya.
A través de sus cuentas oficiales, la CFE solicitó a los usuarios mantenerse informados sobre los avances en el restablecimiento del servicio y brindar apoyo para la verificación de daños en la infraestructura.
Pemex informar sobre su infraestructura
Por otro lado, Petróleos Mexicanos (Pemex) realizó una revisión de su infraestructura en Acapulco, Guerrero, y comunicó que no se detectaron daños en sus áreas operativas, incluyendo la Residencia de Almacenamiento y Servicios Portuarios y la Terminal de Almacenamiento y Despacho.
Conclusión
El sismo de 6.5 grados nos recuerda la vulnerabilidad a la que estamos expuestos en México ante la actividad sísmica. Si bien la rápida respuesta de la CFE ayudó a reducir las afectaciones, es fundamental que se evalúe y refuerce la infraestructura eléctrica para enfrentar futuros eventos naturales. Las autoridades continúan trabajando para restablecer el suministro al 100% de los afectados, mientras que la población permanece alerta ante posibles réplicas.
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