Sep 2
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Tres años al frente de la AMDA se dicen fáciles, pero no fue así. A pesar de los contratiempos en el camino, puedo decirles que me siento satisfecho por la labor de la Mesa Directiva 2007-2010 que tuve el honor de encabezar y para lo cual conté con la valiosa participación de mis colegas que la integraron.

En este periodo enfrentamos las consecuencias de la apertura adelantada de la frontera a la importación de autos usados que representó la entrada alrededor de 5 millones de unidades en pésimas condiciones que se sumaron al parque vehicular nacional, envejeciéndolo.

Sin embargo, en conjunto con la autoridad logramos establecer normas no arancelarias a la internación de este tipo de unidades en diciembre de 2008, las cuales contemplaron el cobro del Impuesto al Valor Agregado de manera completa y no subsidiada, la obligatoriedad para presentar el Certificado de Origen y la actualización del valor de las unidades para el pago de impuestos (sistema de precios estimados).

Con ello se logró reducir la importación de vehículos usados en 80 por ciento. En 2009 las importaciones rondaron las 200 mil unidades, cuando en el mismo periodo en años inmediatos anteriores las cifras superaron el millón anualmente.

Especial mención merece el logro de nuestro gremio de poner en marcha el Programa de Renovación Vehicular (PRODIAT), la primera iniciativa en su tipo en la historia de México para la población abierta, la cual ejerció un presupuesto de 250 millones de pesos en recursos del Gobierno Federal, además de descuentos de armadoras y los propios distribuidores.

Este esfuerzo público-privado constituyó un precedente valioso para establecer un programa permanente de este tipo, además se logró el desarrollo de la infraestructura necesaria para la destrucción controlada de las unidades a renovar, el mejoramiento del proceso logístico de transporte para chatarrizarlos. Al concluir 2009 se lograron renovar alrededor de 10 mil unidades, pocas para reanimar nuestro alicaído mercado, pero muy importantes desde el punto cualitativo y porque la mayoría de ellas no se hubieran vendido sin el programa.

El tercer punto, y no menos importante, logramos la creación del Consejo Mexicano Automotor, un espacio para el diálogo, el análisis, la consulta y prospectiva del mercado interno entre las asociaciones del sector (AMDA, AMIA, ANPACT e INA), con la participación permanente de las dependencias y entidades competentes del Gobierno Federal y Estatal, así como de instituciones de investigación.

Adicionalmente, y tal vez considerado el tema más importante, fue la reciente creación de la Comisión Especial Automotriz en la Cámara de Diputados, la cual está presidida por Melchor Sánchez de la Fuente, secretario de la Comisión de Economía, quien, además de representar a Coahuila (uno de los estados más importantes es materia automotriz), buscará los nexos necesarios en el Palacio de San Lázaro que ayuden a impulsar el mercado interno vehicular.

Al respecto, les comento que la culminación de mi gestión en la AMDA no significa que se cierre el expediente de estos temas, al contrario, en la nueva etapa de conducción del gremio se deberá insistir en llevar a cabo la segunda etapa de regulación de vehículos importados extranjeros, esto con base en criterios ambientales, de seguridad y de registro vehicular.

Asimismo deberá negociarse la incorporación de criterios ambientales y de rendimiento energético en la asignación del subsidio diferenciado en la renovación vehicular, tal y como ocurre en gran parte del mundo, así como aumentar el monto individual que se le da al propietario de la unidad para incentivarlo a cambiarlo por uno nuevo.

De igual forma, deberá pugnarse por dotar al Consejo Mexicano Automotor de un carácter institucional, con formalidad jurídica y agenda temática específica a mediano y largo plazos.

Por último, en la lista de logros también quedaron una serie de acuerdos alcanzados por la AMDA en materia de normatividad oficial de nuestro sector, la participación de distribuidores en iniciativas educativas (CONALEP), ambientales (PROFEPA), de ahorro de energía (FIDE) y laborales (STyPS), y el análisis para verificar la situación de nuestro sector con otros actores, tal fue el caso de la encuesta distribuidor-planta.

Y así podríamos continuar y continuar, sin embargo no me queda más que agradecer todo el apoyo obtenido de todos ustedes: los distribuidores, por quienes la AMDA y sus colaboradores trabajan día a día.


Lic. José Gómez Báez

Presidente de la AMDA